Investigadores del CISS/INSP participan en La situación demográfica en México 2015 del CONAPO


“México ante los Objetivos de Desarrollo Sostenible” es el título del capítulo realizado por los investigadores.

¿Cuáles son los retos en salud que implican para México el cambio de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)? Es la pregunta que abordó un grupo de investigadores del Centro de Investigación en Sistemas de Salud (CISS) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) en “México ante los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, uno de los capítulos de La situación demográfica en México 2015, publicación del Consejo Nacional de Población (CONAPO) que, desde hace casi 20 años, compila estudios sobre los fenómenos poblacionales más relevantes del país.

La participación de los investigadores surgió por la invitación del CONAPO al Dr. Rafael Lozano, director adjunto del CISS, dada su vasta experiencia y reconocimiento en temas de métricas para la salud, quien a su vez convocó a miembros del centro que dirige para participar en la escritura del capítulo. De esta forma, el grupo quedó integrado, además del Dr. Lozano, por las doctoras Lucero Cahuana y María Cecilia González, coordinadora adjunta de la Maestría en Sistemas y Políticas de Salud y coordinadora del Doctorado en Salud Pública, respectivamente, y María Jesús Ríos, egresada de la Maestría en Salud Pública en Administración en Salud del INSP.

Los investigadores del CISS analizaron la meta 4 (reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles) del objetivo 3 de los ODS: “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos, en todas las edades”. Estimar la carga de las muertes prematuras en México requirió contabilizar los años de vida perdidos por diferentes causas de muerte evitables usando datos del estudio de la Carga Global de la Enfermedad (o Global Burden of Disease; GBD) 2013. Para su cálculo se incluyeron a todos los grupos de población, sin distinción por edad, sexo o residencia, por ejemplo, las personas mayores de 70 años. Sin su inclusión, como en otros estudios, se hubiera dejado de lado al 54% de la carga total por enfermedades crónicas en el país. De este modo se logra cubrir los requerimientos de los ODS, pues ellos “hablan de garantizar una vida sana para todos, en todas las edades, sin excluir a ningún grupo de edad”, como señala la Mtra. María Jesús Ríos.

En el capítulo destaca la posibilidad de explorar las brechas en salud que existen en un lugar tan heterogéneo como México, las cuales implican diferencias regionales y sociales (nivel de marginación) de las condiciones de salud. En general, reconocer estas diferencias permite aportar insumos indispensables para delinear políticas de prevención-atención a la salud, resaltando la responsabilidad compartida de diversos sectores y actores sociales para tal efecto.

Algunos de los hallazgos más sobresalientes del artículo son que, en el 2013, de las 656 mil defunciones ocurridas en México, el 64% se debieron a las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) estudiadas en el artículo: enfermedades cardiovasculares (ECV), neoplasias, diabetes mellitus, enfermedad renal crónica (ERC), cirrosis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Al cambiar de indicador a los años perdidos por muerte prematura (APMP), se observa que las ECV fueron las responsables de la mayor cantidad (28.1 por cada mil habitantes), seguidas de las neoplasias (21.4 por mil) y ERC (13.9 por mil). Los autores resaltan las diferencias en la distribución geográfica de las defunciones: mientras que los estados del país con mayores muertes por cirrosis son los que más alta marginación, en los estados del norte (donde se ubica la menor marginación) predominan las ECV y las neoplasias. Al analizar el cambio de 1990 a 2013, se muestra un aumento en los APMP a causa de la ERC en todos los estados del país (168.4%), mientras que existe una disminución de muertes prematuras a causa de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Finalmente, los autores concluyen el artículo con una pregunta: ¿Cómo vamos a organizarnos como sociedad para lograr una gobernanza mundial y nacional alrededor de los ODS y alcanzar los resultados esperados en quince años? Al respecto, la Dra. Cahuana apunta: “Los ODM mostraron la necesidad de contar con información para dar seguimiento a esos objetivos. México tiene un buen sistema de información, lo que permite conocer qué es lo que está pasando en materia de salud. No obstante, no basta con generar conocimiento, es necesario hacer que la información se use para el monitoreo de los programas y las políticas. Si no te aproximas a toda la granularidad de los problemas, no puedes atacarlos”. Asimismo, los expertos destacan la necesidad de hacer ver la importancia de ir más allá del desarrollo económico y cuidar el lugar en el que estábamos viviendo. “Si bien este artículo se dedica a la salud, queríamos llamar la atención sobre un cambio de paradigma: de ver la salud de las personas a ver la salud del planeta”, explica Lucero Cahuana. Este punto se enlaza con la discusión internacional respecto a establecer la necesidad de repensar la idea de progreso, nuestros valores y prácticas a la luz del reconocimiento de la interdependencia e interconexión entre todos los seres humanos del planeta y los ecosistemas.

Participar en la escritura del artículo no sólo tuvo implicaciones académicas, sino también personales. La Mtra. María Jesús Ríos explica que su participación la llevó a reflexionar sobre su estilo de vida, el de su familia y amigos: “Me hizo preguntarme de qué sirve estar sanos si el mundo en el que vivimos está enfermo; qué tan sostenibles son nuestros hábitos”. En la misma línea, Lucero Cahuana comenta que este texto “es una reflexión a estar atentos a los cambios de paradigma”, destacó.

La situación demográfica en México 2015 puede consultarse en el sitio web del CONAPO.

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:11 por Webmaster INSP