Investigan niveles de plomo en recién nacidos morelenses


170609 interna plomo recien nacido

14.7% de los bebés del estado de Morelos nacen con intoxicación por plomo, es decir, con niveles iguales o superiores a 5 microgramos de plomo por decilitro de sangre (μg/dL), reveló un estudio desarrollado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) en colaboración con la Secretaría de Salud de Morelos.

El artículo, publicado en la revista Salud Pública de México, también encontró que la situación se agrava entre los residentes de los municipios más marginados del estado, donde la prevalencia de intoxicación por plomo al nacimiento alcanza el 22.2%. En este grupo poblacional coexisten deficiencias de micronutrimentos, como calcio y hierro, que favorecen la asimilación del plomo y potencian su efecto tóxico.

Los efectos de la exposición a plomo están bien documentados. Entre los niños, concentraciones de plomo en la sangre arriba de los 5 μg/dL se han asociado con una disminución de hasta 6.9 puntos de coeficiente intelectual, menor rendimiento académico, trastornos relacionados con la atención y problemas de comportamiento, mientras que el mismo nivel de plomo en las madres se asociado con menor crecimiento fetal y aumento del riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro. Además, el plomo puede afectar la maduración sexual en adolescentes y niños, y en niveles mayores a los 10 μg/dL puede ocasionar disminución de la audición y de la función renal. Sin embargo, incluso concentraciones menores a los 5 μg/dL conllevan riesgos.

Para la Dra. Mara Téllez Rojo, investigadora del INSP y quien encabeza el estudio, los niveles encontrados son muy importantes, ya que “tienen efectos que pasan desapercibidos por el sistema de salud, por lo que es urgente emprender acciones para reducir la exposición a plomo en la población general y medir los avances en la reducción de los niveles de plomo en sangre”, aseguró.

Barro vidriado, principal fuente de exposición al plomo

La investigación también encontró que la principal fuente de exposición al plomo entre la población general es el uso de loza de barro vidriada con plomo. Más de la mitad (57.1%) de las mujeres que participaron en el estudio, reportaron haber utilizado barro vidriado para preparar y consumir alimentos mientras estaban embarazadas, y quienes lo usaron diariamente tuvieron recién nacidos con mayores niveles de plomo en la sangre.

Para mejorar la situación es necesario reducir y eventualmente eliminar esta fuente de exposición. Los investigadores opinaron que esto es posible, pero requiere de un esfuerzo multisectorial coordinado que incluya a instancias de gobierno en distintos niveles de los sectores salud, desa­rrollo social y trabajo productivo y comercial en relación con la producción y comercialización de loza de BV a fin de emprender acciones que promuevan entornos saludables. La solución debe considerar los efectos en salud, pero también debe reconocer y promover el rol fundamental de la producción de BV como actividad productiva y como una expresión cultural de México.

Ampliar el estudio y conocer la situación nacional

“El primer paso para solucionar un problema es reconocerlo y cuantificar su magnitud”, explican los autores de la investigación. En este sentido, desde la década de los noventa el grupo que encabeza la Dra. Téllez Rojo ha centrado sus esfuerzos en caracterizar el impacto de contaminantes ambientales como el plomo sobre la salud y el desarrollo. Las investigaciones de este grupo de investigación fueron fundamentales en la eliminación del plomo de las gasolinas en México, proceso que concluyó en agosto de 1997. Adicionalmente, el grupo ha desarrollado un robusto cuerpo de investigación sobre el plomo y las consecuencias de su exposición, como el efecto en el neurodesarrollo por la exposición conjunta de plomo y manganeso en la primera infancia; el papel del estrés en las madres respecto al efecto de la exposición a plomo durante el embarazo; el efecto del plomo en el desarrollo fetal; la transferencia de plomo a través de la leche materna; los niveles de plomo en dulces mexicanos y su consumo, por mencionar algunos aportes.

El estudio Intoxicación por plomo y nivel de marginación en recién nacidos de Morelos, México, aporta por primera vez evidencia representativa a nivel estatal sobre los niveles de plomo en la sangre al momento de nacer, a través de una muestra de los partos atendidos en hospitales de los Servicios de Salud y del Instituto Mexicano del Seguro Social en Morelos. No obstante, ya que no existe un sistema nacional de monitoreo de los niveles de plomo en sangre, hacen falta estudios para conocer la situación nacional.

Al respecto, los autores recomiendan replicar este estudio en estados que tienen una alta producción y arraigo cultural del uso de barro vidriado, como Puebla, Oaxaca, Estado de México, Jalisco, entre otros.

“Actualmente planeamos replicar el estudio en Puebla. Ya tenemos financiamiento para hacerlo y estamos en la fase de contactar a las autoridades de salud del estado para presentarles el estudio y nos permitan realizarlo”, asegura Luis Bautista Arredondo, coautor del estudio.

No existe un nivel de plomo en la sangre que pueda considerarse seguro

Por su toxicidad, el plomo es considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como uno de los 10 elementos químicos de mayor preocupación para la salud pública. Para la OMS no hay un nivel de concentración de plomo en la sangre que pueda ser considerado sin riesgo. Incluso las concentraciones por debajo de los 5 μg/dL, que antes se consideraban seguras, pueden tener repercusiones en el desarrollo intelectual de los niños, problemas de comportamiento y dificultades de aprendizaje. Para el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el nivel de plomo en sangre que se usa como referencia para tomar medidas de atención es de 5 μg/dL. 

 

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:17 por Webmaster INSP