La investigación de cohorte poblacional: imprescindible para enfrentar los desafíos del cáncer


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El cáncer es uno de los problemas más graves de salud pública en México ya que es la tercera causa de muerte en nuestro país.

Ayer, durante el foro titulado Cáncer: desafíos en México y en América Latina, se abordó el tema de esta enfermedad desde diferentes perspectivas, todas enfocadas en revertir el peso del cáncer en la población, en el individuo y en los sistemas de salud.

De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en el año 2012 se registraron 14 millones de nuevos casos de cáncer. De continuar con la tendencia en ascenso, como hasta ahora, en el año 2030 los casos de cáncer se incrementarán en un 106%, afectando a más de 21 millones de personas en todo el mundo. Así lo señaló Gerry Eijkemans, representante en México de la OPS. También enfatizó que la inequidad en el acceso a los sistemas de prevención y tratamientos ha influido de manera importante en el crecimiento de este problema de salud pública. Por ejemplo, dijo, en 2015 sólo el 35% de los países de ingresos medios y bajos contaba con servicios de patología para atender a la población en general. A diferencia de los países de ingresos altos, pues más del 90% de estos ofrecen tratamiento a los pacientes oncológicos. Mientras que en los países de ingresos bajos este porcentaje es inferior al 30%.

Otro de los puntos destacados por la representante de la OPS en México, fueron las consecuencias económicas que trae consigo el cáncer. Según estimaciones del 2010 el costo económico anual de esta enfermedad ascendía a un total de 1,16 billones de dólares, significando una amenaza para el desarrollo de los países y “desastres financieros” para individuos y familias, especialmente, para los más pobres.

Frente a este grave problema de salud pública, no sólo en México sino a nivel mundial, el Dr. Martín Lajous, en representación del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), habló en este foro sobre lo que el INSP está haciendo para apoyar el control y la prevención del cáncer. Al respecto, señaló que es necesario contar con información basada en evidencia científica que sea útil para apoyar el desarrollo de políticas públicas orientadas a prevenir y detectar oportunamente el cáncer. Explicó que es relevante generar información local a fin de orientar estas políticas desde una aproximación cercana y de acuerdo con las características y necesidades de la población a la cual están enfocadas, puesto que no necesariamente lo que se observa en países desarrollados va a ser representativo de lo que sucede en nuestro país. Hacer investigación, dijo, es una práctica de suma importancia, ya que refuerza las capacidades de control del cáncer mediante el fortalecimiento de infraestructura, la formación de recursos humanos y la propuesta de mejores prácticas.

El Dr. Lajous expuso también la importancia de las ciencias poblacionales como piedra angular para impactar en la transformación de las políticas públicas mediante la traducción de resultados de investigación en información práctica, ya que ésta integra las ciencias básicas y las ciencias clínicas y tiene la capacidad de impactar en las políticas de prevención y, eventualmente, en la práctica clínica. Ejemplo de ello es la investigación de cohorte poblacional, la cual permite identificar factores de riesgo para cáncer, así como evaluar diferentes enfermedades y exposiciones en un solo estudio. Asimismo, este tipo de investigación tiene la capacidad de hacer una exploración de mecanismos biológicos y resulta muy útil para definir grupos de riesgo poblacionales así como  estrategias eficaces para detección oportuna.

Al respecto, el Dr. Lajous compartió los resultados que el INSP ha obtenido a través del programa EsMaestras. Este programa, que tiene como objetivo identificar factores de riesgo para la incidencia de cáncer en mujeres, ya forma parte de un consorcio internacional de aproximadamente 50 estudios de cohorte. La información que se ha podido obtener mediante el seguimiento, desde el año 2006, de 115,315 maestras ha sido: los factores de riesgo, los desenlaces en salud, las exposiciones a nuevos factores de riesgo (como los ambientes violentos, la calidad de sueño, el estrés psicológico y los eventos adversos en la infancia) y la georeferenciación de hogar y de centro de trabajo.

Entre las contribuciones más destacadas del programa de EsMaestras se encuentra la identificación de factores de riesgo en México para cáncer (y enfermedades crónicas); la generación de información para toma de decisión (y práctica clínica); el reforzamiento de capacidad para control de cáncer; y la generación de estimación de la incidencia de cáncer de mama.

Para concluir su presentación, el Dr. Martín Lajous resaltó nuevamente la importancia de la investigación para revertir el peso que significa el cáncer para los distintos ámbitos de la sociedad, mediante la realización de estudios de cohorte poblacionales que resultan una fuente de información robusta para incidir en la toma de decisiones y establecer o reforzar políticas públicas.  

Por otro lado, apuntó que uno de los retos más importantes es lograr la traducción rápida de investigación para apoyar la generación de políticas públicas, lo cual implica mantener una estrecha vinculación con los tomadores de decisión, así como colaboraciones académicas en distintos niveles. Reconoció, además, las necesidades de inversión en infraestructura, de reforzar y expandir cohortes establecidas y de apoyar la formación de recursos humanos especializados.  

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:18 por Webmaster INSP