La violencia incrementa el riesgo cardiovascular en las mujeres


La violencia incrementa el riesgo cardiovascular en las mujeres

Este jueves 17 de agosto la revista científica Journal of the American Heart Association publicó los resultados del estudio Exposure to Violence and Carotid Artery Intima-Media Thickness in Mexican Women, el cual lideraron investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). De acuerdo con este estudio, las mujeres mexicanas que experimentan violencia en la edad adulta pueden estar en mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Las mujeres que participaron en esta investigación son parte del Estudio de Salud de las Maestras (ESMaestras), un trabajo a largo plazo que incluye a más de 115 mil maestras mexicanas.  Sin embargo, este análisis contempla únicamente a 634 mujeres que participaron en un subestudio en los estados de Chiapas y Yucatán.

El estrés es conocido por aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, a través del sistema nervioso autónomo, además de intensificar la actividad de la médula ósea, conduciendo a un aumento de la inflamación arterial. Todos estos mecanismos pueden contribuir a la disfunción endotelial y promover la aterosclerosis y sucesos de enfermedades cardiovasculares.

A través de la medición del grosor de la arteria carótida (arteria principal en cada lado del cuello que lleva la sangre al cerebro), mediante imágenes de ultrasonido, el equipo del Dr. Martín Lajous  evaluó la asociación entre la exposición a la violencia y la enfermedad cardiovascular en 634 maestras, con un promedio de edad de 50 años, libres de enfermedad.

Del total de las mujeres participantes, casi el 40% informó haber sido víctima de asalto, maltrato físico o violación, en algún momento de su vida, o haber atestiguado actos violentos cometidos en contra de otros. La prevalencia de violencia sexual fue del 7,1%; y la de violencia física fue del 23,5% (7,7% reportaron violencia sexual y física).    

La exposición a la violencia física se produjo con mayor frecuencia fuera del hogar cometida por un extraño (13,1%), aunque cerca del 9% de las mujeres denunciaron violencia física en el hogar cometida por un familiar, y 1.7% reportó incidentes violentos por parte de un extraño y un miembro de la familia.

De acuerdo con los resultados del ultrasonido, las mujeres expuestas a la violencia mostraron en promedio un mayor riesgo de estrechamiento de las arterias carótidas, lo cual puede incrementar el riesgo de un ataque al corazón o un derrame cerebral.

En comparación con las mujeres que no reportaron violencia, las que sí estuvieron expuestas mostraron mayor propensión a la separación o divorcio, ser posmenopáusicas y fumadoras. La prevalencia de hipercolesterolemia y obesidad fue mayor en las mujeres que reportaron violencia en comparación con aquellas que no.

Asimismo, el estudio mostró una mayor prevalencia de comportamientos no saludables (historias de tabaquismo y obesidad) en las mujeres que sufrieron exposición a la violencia, en comparación con las no expuestas. Los comportamientos no saludables mostrados podrían revelar otro mecanismo potencial que vincula la exposición a la violencia con la salud cardiovascular.

Estudios previos que han evaluado el impacto de la exposición a la violencia en el riesgo cardiovascular, se han centrado principalmente en la violencia doméstica, sin ocuparse directamente de la violencia experimentada fuera del hogar.

Entender el impacto de la violencia en la salud cardiovascular permitirá conocer los factores de riesgo adicionales para las enfermedades cardiovasculares, así como ayudar a obtener apoyo adicional para las políticas de prevención de la violencia contra grupos vulnerables como lo son las mujeres y los niños.

Los nuevos hallazgos indican claramente que la violencia es un problema de salud pública en México, incluyendo la violencia hacia los niños. Cerca del 13% de las mujeres en el estudio dijeron que experimentaron violencia antes de los 16 años de edad. Aunque el estudio —que contó con el financiamiento del CONACyT y de AstraZeneca— no encontró un vínculo significativo entre la violencia durante la niñez y el riesgo cardiovascular, otros estudios lo han hecho.

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:18 por Webmaster INSP