El Dr. Juan Rivera Dommarco participó en estudio sobre programas de alimentación escolar


El Dr. Juan Rivera Dommarco participó en estudio sobre programas de alimentación escolar

Los programas de alimentación escolar tienen el potencial de mejorar las dietas, el conocimiento nutricional y las prácticas de millones de escolares y sus comunidades. Así lo reveló el estudio Nutrir el futuro: programas de alimentación escolar sensibles a la nutrición en América Latina y el Caribe, realizado y coordinado por la Oficina Regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para América Latina y el Caribe, en asociación con la Red Latinoamericana de Alimentación Escolar (La-RAE).

Y es que según este estudio —que contó con la participación del director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Dr. Juan Rivera Dommarco, así como con la revisión del propio INSP— dichos programas constituyen hoy la red de protección social más socorrida a nivel mundial, toda vez que atienden a más de 90 millones de escolares todos los días, con recursos procedentes de los presupuestos nacionales, principalmente. Por tal motivo, los beneficios de estos programas, en salud y nutrición, son objeto de la mayor atención dentro del debate global acerca del hambre y la malnutrición, donde —de acuerdo con el documento mencionado— “las intervenciones específicas de nutrición deben ir de la mano de otras intervenciones para alcanzar su máximo potencial”.

“Las comidas escolares nutritivas, junto con la educación alimentaria y nutricional, y las medidas complementarias de salud, contribuyen al desarrollo infantil y a la reducción del hambre, mejorando la nutrición y fortaleciendo la capacidad de aprendizaje. Cuando además están vinculados a la agricultura familiar, los programas de alimentación escolar también pueden beneficiar a los pequeños productores agrícolas y a las economías locales, promoviendo la seguridad alimentaria y nutricional a largo plazo”, señala el documento.

El estudio del PMA y LA-RAE analiza la forma en que los programas nacionales de alimentación escolar abordan el hambre y la malnutrición, compartiendo las prácticas y experiencias de los países que puedan servir para orientar a programas de alimentación escolar sensibles a la nutrición en otros países. La información presentada en la publicación permite identificar enfoques de implementación e innovaciones, que podrían ser documentadas en mayor detalle en el futuro, y —en su caso— ampliadas y replicadas.

El análisis realizado busca proporcionar una visión de las principales características y tendencias regionales. La información cuantitativa fue recopilada a través de una encuesta, y complementada con datos secundarios de sitios web, estudios de casos, documentos legales y de políticas, líneas guías e informes y presentaciones de los diferentes países. Las instituciones gubernamentales, las oficinas de país del PMA, así como distintos expertos y aliados, proporcionaron información adicional y reflexiones analíticas por medio de entrevistas detalladas.

Un primer hallazgo del estudio muestra cómo los programas de alimentación escolar en la región han avanzado notablemente en varios aspectos en las últimas décadas, a pesar de lo cual el potencial nutricional de las comidas escolares es desaprovechado, pudiendo optimizarse mediante la inversión en los programas de gran escala existentes.

En particular, el estudio identifica seis áreas de intervención donde se encuentran oportunidades para el futuro, como son:

  1. Invertir en programas de alimentación escolar de calidad que maximicen su contribución a la nutrición, la educación y el desarrollo humano, mediante la promoción de enfoques que apunten a prevenir y combatir las deficiencias de micronutrientes, así como el sobrepeso y la obesidad, promoviendo hábitos alimenticios sanos durante toda la vida.
  2. Mantener un alto compromiso político y financiero para mejorar la calidad de la provisión de los servicios de alimentación escolar.
  3. Fortalecer los sistemas de monitoreo y evaluación para asegurar la eficacia de los programas de alimentación escolar.
  4. Lograr programas de alimentación escolar sensibles a la nutrición, consolidados dentro de sistemas nacionales de protección social y vinculados a otros instrumentos de protección.
  5. Promover la igualdad de género, así como formas renovadas de participación comunitaria y una mejor apropiación de los programas.
  6. Avanzar hacia alianzas innovadoras con el fin de lograr mejores resultados nutricionales.

La muestra principal del análisis está compuesta por los 13 países donde el PMA tiene presencia (Bolivia, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana), además de incluir información sobre los tres programas de mayor amplitud y mejor establecidos de la región como son los de Brasil, Chile y México.

 

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:18 por Webmaster INSP