Presenta INSP resultados sobre salud de mexicanos en localidades menores a 100 mil habitantes


«Ojalá que estos datos generen preocupación, indignación y rabia por la inequidad que existe en el país; que promuevan la generación de acciones en política pública para poder, próximamente, presentar datos que reflejen la reducción de inequidad en el acceso a los servicios de salud en el país», expresó el Dr. Juan Rivera Dommarco, director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en la presentación de resultados del Estudio Nacional de Salud y Nutrición en localidades de 100 mil habitantes o menos(ENSANUT 100K).

Casi la mitad de la población del país habita en estas comunidades y el 75% de este grupo se ubica en el tercil más pobre de la población mexicana. Este estudio presenta, por primera vez, información sobre la situación de salud y nutrición de la población que, en 2018, vivía en estas localidades. También, se comparan los resultados con la información obtenida en la ENSANUT 2012 para estas localidades, lo que facilitará la valoración del efecto de las acciones implementadas en este periodo, puntualizó el director general del INSP.

Garantizar el derecho a la salud mediante el acceso oportuno a los servicios de salud es una de las principales labores de los sistemas de salud, declaró el Mtro. Sergio Bautista, investigador del Centro de Investigación en Sistemas de Salud (CISS). En las localidades <100K, el 17% de la población reportó haber presentado un problema de salud en los últimos 30 días y, de esta, el 32% recibió atención médica en servicios públicos de salud.

La Dra. Hortensia Reyes, directora adjunta del CISS, coincidió con el Mtro. Bautista en que la inequidad de acceso a los servicios se refleja en la percepción que tienen los usuarios del sistema de salud. Puntualizó que existe, todavía, una percepción de deficiencia que obliga a la población a buscar atención en servicios privados a costa del aumento en el gasto de bolsillo.

Por otro lado, la Dra. Aremis Villalobos, investigadora del Centro de Investigación en Salud Poblacional (CISP), resaltó el incremento en la maternidad en la adolescencia, estimando una prevalencia del 15.4% de embarazos en mujeres de 15 a 19 años. Además, señaló que las adolescentes mexicanas reciben menor atención prenatal oportuna y anticoncepción posparto, comparado con las mujeres adultas.

Por su parte, el Dr. Tonatiuh Barrientos, director adjunto del CISP, se refirió a la adolescencia como al periodo de mayor vulnerabilidad para el consumo de sustancias psicoactivas. Desde el 2012, no ha habido una reducción significativa en el consumo de alcohol y tabaco en los adolescentes de las localidades <100K, con prevalencias de 5.5% en tabaquismo actual, 9.3% en consumo de alcohol en el último mes y 2.8% de consumo excesivo de alcohol. De esto sobresale el menor consumo promedio de alcohol, pero también una mayor prevalencia de consumo excesivo de alcohol en una sola acción en las personas que se identifican como indígenas. Recalcó que el trabajo preventivo para el consumo de estas sustancias debe comenzar en una etapa muy temprana, de los 0 a 5 años, planteando políticas que permitan a los niños y niñas entender qué cosas son buenas o malas para la salud. Desde su punto de vista, es necesario establecer acciones estructurales para cambiar la realidad y dejar de conceptualizar el consumo de sustancias como un problema individual.

En relación a la población infantil, existe una deficiencia importante en los servicios de protección, promoción y atención. Esto se refleja en las cifras presentadas por la Dra. Teresa Shamah, directora adjunta del Centro de Investigación en Evaluación y Encuestas (CIEE), quien resaltó la baja cobertura de atención del niño sano y la disminución en la cobertura de vacunación comparada con el 2012. La investigadora menciona que 1 de cada 5 niños tiene deficiencia de zinc, el 7.2% tiene deficiencia de hierro, y 1 de cada 4 presenta anemia, siendo más elevados en poblaciones indígenas (1 de cada 3). Además, resaltó la disminución de sobrepeso a expensas de un aumento en obesidad, particularmente en niños de 5 a 11 años.

Por primera vez, comentó, se presenta un informe nacional sobre la concentración de plomo en sangre y su asociación al uso de barro vidriado en población infantil vulnerable. De acuerdo con las cifras presentadas por la Dra. Shamah, más de un millón de niños tiene una concentración elevada de plomo en sangre, y se estima una cantidad similar de niños que no están diagnosticados.

Respecto a la salud de la población adulta, se estimó una prevalencia de 9.2% de diabetes diagnosticada previamente, casi un 50% de hipertensión arterial (22.3% con diagnóstico previo y 26.9% hallazgo durante el estudio), y altas prevalencias de sobrepeso y obesidad (38% y 33%, respectivamente). En este contexto, el Dr. Barrientos resaltó la importancia de reforzar los programas de detección oportuna, la revisión de las normas para la evaluación y tratamiento de los pacientes con estas enfermedades y el refuerzo de las acciones de autocuidado de los pacientes. Así mismo, refiere que el incremento de la obesidad en poblaciones rurales es un fenómeno internacional que requiere de mayores esfuerzos para el entendimiento de lo que ocurre en esta área.

Finalmente, el Dr. Juan Rivera argumentó que en México prevalecen desigualdades en las condiciones de salud y nutrición de la población, lo que se refleja en las diferencias encontradas en los grupos indígenas y los grupos con menor nivel económico. Esto indica que las políticas deben aplicarse por igual en las diferentes poblaciones, garantizando las condiciones que les permitan acceder a mejores condiciones de vida y servicios para tener mejores condiciones de salud.

Redacción CENIDSP

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:29 por Webmaster INSP