“Proteger a los jóvenes de la manipulación de la industria y evitar que consuman tabaco y nicotina”


En el marco del día mundial sin tabaco, en México se llevó a cabo el foro “Hablando con especialistas del control del tabaco”, el cual contó con la participación de la Dra. Luz Myriam Reynales Shigematsu (CISP) y el Mtro. Inti Barrientos Gutiérrez (CIEE), investigadores del Departamento de Prevención y Control del Tabaquismo del INSP.

En México, el camino para lograr disminuir el consumo de tabaco ha sido largo y sinuoso debido a los intentos de la industria por frenar las políticas antitabaco que buscan el bienestar de la población.

Actualmente, cerca de 15 millones de mexicanos fuman. De acuerdo con la ENSANUT 2018, la epidemia de tabaquismo se focaliza en los estados del norte, centro y occidente de México; sin embargo, aunque la prevalencia en el sur es más baja, enfrentan los mayores retos en términos de la carga de enfermedad y costos de atención médica.

Por otro lado, alrededor de 1 millón de adultos consume cigarros electrónicos, a pesar de que su venta está prohibida en nuestro país. Lo más preocupante es la alta incidencia de consumo en adolescentes, pues en el país se tienen registrados más de 78 mil consumidores en este grupo poblacional.

Ante el intento de la industria tabacalera por posicionar los nuevos productos del tabaco como alternativas capaces de minimizar riesgos y reducir el daño para la salud, el Mtro. Inti Barrientos aseguró que no existe un producto de tabaco seguro para la salud y que es claro el interés de la industria por recuperar las pérdidas a partir de toda la reglamentación que se ha hecho sobre el consumo de nicotina, esta vez dirigiéndose hacia el mercado adolescente buscando productos que son atractivos porque esto es más costo-efectivo, ya que se trata de usuarios que pueden durar mucho más tiempo consumiendo en comparación con una persona que inicie el consumo en edad adulta, y donde el costo de reclutamiento es el mismo y la ganancia es mucho mayor.

Por fortuna, los esfuerzos realizados por los expertos en salud y prevención del consumo de tabaco han rendido frutos. De acuerdo con un estudio en el que participó la Dra. Luz Myriam Reynales, de 2002 a 2016 la prevalencia del tabaquismo disminuyó 11% en México, alrededor del 13% en hombres y 19% en mujeres.

La investigadora recalcó que México fue el primer país en América Latina en ratificar el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el control del tabaco (FCTC, por sus siglas en inglés), en 2004, después de lo cual implementó algunas políticas clave como los impuestos, espacios libres de humo de tabaco, así como advertencias en empaques.

Según la experta en tabaco, la implementación completa del FCTC es necesaria para reducir aún más el tabaquismo y se requieren intervenciones específicas que apunten a los consumidores ocasionales, que ahora comprenden más de la mitad de los fumadores actuales en México.

Este año, la OMS reconoció a las secretarías de Salud, de Hacienda y Crédito Público y la de Economía por sus contribuciones al control de este producto, en específico por su papel en el aumento de los impuestos sobre los cigarros así como en la prohibición de la importación de sistemas electrónicos de suministro de nicotina.

Aún falta camino por recorrer, pero no solo las leyes deben encargarse de restringir el consumo de tabaco. El papel de la familia es muy importante para advertir a los jóvenes respecto a los riesgos y daños que dichos productos representan. Por ello, es vital la educación de la población en torno a este tema, con base en información científica confiable, para que puedan tomar decisiones que favorezcan su salud.



Redacción  CENIDSP



Última actualización:
jueves 9 julio 2020 19:18:00 por Webmaster INSP