Diarrea y aguas residuales para riego ¿las rutas indirectas son la clave?


Reutilizar aguas residuales para el riego agrícola ha proporcionado a los agricultores una fuente de agua barata, rica en nutrientes y confiable que amplifica los rendimientos de los cultivos. Sin embargo, estos beneficios se acompañan de considerables riesgos para la salud de quienes están expuestos a estas aguas: agricultores, sus familias y comunidades.

Los riesgos a la salud derivan de la composición de las aguas residuales, ya que pueden contener patógenos entéricos de heces humanas y animales, bacterias resistentes a antibióticos y, especialmente en las aguas residuales urbanas, productos químicos y metales tóxicos o biológicamente perjudiciales. El tratamiento antes de reutilizarlas puede reducir significativamente la contaminación, pero la mayoría de las aguas residuales generadas permanecen sin tratamiento, particularmente en países de ingresos bajos y medianos, como nuestro país.

Un estudio publicado en 2017, realizado en México, reportó que los agricultores que se dedican al riego con aguas residuales y sus familias no enfrentan un mayor riesgo de diarrea o infección entérica en comparación con las familias no agrícolas dentro de las mismas comunidades; sin embargo, los resultados mostraron que toda la comunidad está en mayor riesgo en comparación con otras poblaciones(1).

Estos resultados sugieren que la asociación entre la reutilización de aguas residuales y los problemas de salud no puede explicarse por la exposición directa y que las rutas indirectas no identificadas podrían ser en gran parte responsables aumentado riesgo de enfermedad. Estas rutas pueden incluir el consumo de cultivos regados con aguas residuales, el contacto con animales domésticos que interactúan con las aguas residuales, la inundación de tierras cerca de los canales, la propagación de materia fecal de los canales por las moscas y la aerosolización de patógenos de las aguas residuales.

Los hogares que están más cerca de los canales de aguas residuales tienen más exposición a las rutas descritas anteriormente y, por lo tanto, los niños que viven en estos hogares tienen más probabilidades de tener infecciones gastrointestinales y episodios resultantes de enfermedad diarreica en comparación con los niños en hogares más alejados.

Investigadores de la Dirección de Salud Ambiental (INSP), en colaboración con el Instituto de Geología (UNAM) y la Universidad de Michigan, realizaron un análisis espacial sobre la enfermedad diarreica entre los niños menores de cinco años y su asociación con la proximidad de los hogares a los canales de aguas residuales no tratadas en el Valle del Mezquital, México.

De acuerdo con este estudio, el riesgo de enfermedad diarreica en niños menores de cinco años disminuyó rápidamente a medida que aumentó la distancia entre el hogar y un canal de aguas residuales. Los niños que viven a 100 m de un canal tuvieron 45% menos posibilidades de presentar diarrea que aquellos que viven a menos de 10 m de un canal; las posibilidades de enfermar disminuyeron hasta un 70% en los niños que viven a 1000 m de distancia.

Además, según los resultados del modelo, el 24% de todos los casos de diarrea en este estudio, y el 50% de los casos en hogares dentro de los 100 m de un canal, pueden atribuirse a la proximidad del hogar a un canal de aguas residuales.

Se esperaría que el tratamiento de aguas residuales redujera la exposición a patógenos; sin embargo, algunas comunidades dentro del Valle del Mezquital aún descargan aguas residuales en los canales sin tratamiento, lo que potencialmente propaga la contaminación y contrarresta algunos de los beneficios del tratamiento de las aguas

Si la exposición a las aguas residuales a través de las rutas indirectas sugeridas por este estudio persiste a pesar del tratamiento aguas previo, puede ser necesario centrarse más en el tratamiento de aguas residuales locales a pequeña escala. Otras intervenciones locales, como cubrir canales de aguas residuales o construir cercas a su alrededor, podrían ayudar a prevenir la transmisión desde ciertas rutas de exposición; sin embargo, es necesario aprender qué vías realmente impulsan el riesgo de enfermedad para diseñar intervenciones apropiadas.

Finalmente, aunque estos resultados son específicos de un sistema de reutilización de aguas residuales, sus implicaciones deberían considerarse para muchas comunidades pobres que viven cerca de alcantarillas abiertas que llevan las aguas residuales lejos de los centros urbanos de todo el mundo.

Una mejor comprensión de las rutas de exposición entre las aguas residuales y la salud ayudará a identificar qué medidas de protección y formas de tratamiento serían más efectivas para continuar mejorando la seguridad de la gestión de las aguas residuales en todo el mundo.

Artículo original:

Modeling Spatial Risk of Diarrheal Disease Associated with Household Proximity to Untreated Wastewater Used for Irrigation in the Mezquital Valley, Mexico


Redacción  CENIDSP




Fuentes

  1. 1. Contreras JD, Meza R, Siebe C, et al. Health risks from exposure to untreated wastewater used for irrigation in the Mezquital Valley, Mexico: a 25-year update. Water Res. 2017; 123:834– 850. Disponible en:
    https://doi.org/10.1016/j.watres.2017.06.058


Última actualización:
martes 14 julio 2020 09:36:23 por Webmaster INSP