El Instituto Nacional de Salud Pública...... emprende una mejora continua, de la mano de su comunidad
Gen-ambiente

El avance en la decofidicación del genoma humano ha permitido documentar que diversos factores del ambiente interactúan con características genéticas individuales en el desarrollo de enfermedades complejas. De esta forma, la investigación en salud ambiental ha ampliado su espectro de acción para la identificación de compuestos ambientales modificables que dañen a grupos de individuos genéticamente vulnerables, incorporando diversas disciplinas: genética, nutrición, química, estadística, epidemiología etc.

En el INSP, estamos desarrollando diversos proyectos sobre interacciones gen-ambiente. Entre ellos, cabe mencionar los resultados sobre el consumo de folato en portadores del genotipo TT de la enzima MTHFR677, los cuales tienen por nacimiento, un ineficiente ciclo de metilación del ADN ya que no utilizan en forma óptima el aporte de grupos metilo del folato, lo cual incrementa el riesgo de cáncer gástrico y probablemente otros tipos de cáncer. Así mismo, hemos identificado que la exposición arsénico, que es un contaminante natural en el agua de consumo en varios estados del norte del país, se asocia con un incremento de riesgo de cáncer mamario. Actualmente se está investigando si la portadoras de variantes genéticas adversas que codifican enzimas que participan en el metabolismo dicho metal, pudieran estar en mayor riesgo de desarrollar ese tumor.

Contaminación atmosférica en exteriores

Los contaminantes del aire tienen distinto potencial para producir daño a la salud humana, lo cual depende de sus propiedades físicas y químicas, de la dosis que se inhala, del tiempo y frecuencia de exposición, así como de las características de la población expuesta. El ozono y las partículas son los contaminantes que tienen mayor importancia, tanto por los efectos potenciales en la salud, como por la frecuencia con la que exceden las normas de calidad del aire para la protección a la salud.

Las primeras investigaciones sobre calidad de aire realizadas en el Instituto Nacional de Salud Pública datan de principios de los 90´s cuando se comenzó a evaluar la relación entre concentraciones de contaminantes atmosféricos sobre las patologías respiratorias en la Ciudad de México. Actualmente el umbral de efectos estudiados abarca desde efectos subclínicos, hasta el incremento de muertes y los mecanismos a través de los cuales los contaminantes del aire afectan a la salud.

Los resultados de estas investigaciones han sido de contribuido en la generación de normas de calidad del aire en México.

Compuestos orgánicos persistentes (COP´s)

Los compuestos orgánicos persistentes son sumamente estables y se resisten a la degradación fotolítica, química y biológica. Se caracterizan por su elevada liposolubilidad, esto indica que la mayor acumulación es en el tejido graso.

Algunos de estos compuestos químicos son usados como: agroquímicos (plaguicidas organoclorados), otros han sido sintetizados para usos industriales (PCBs) y las dioxinas y furanos son sub-productos de combustiones accidentales o de otros procesos industriales. Estos compuestos están relacionados con efectos a la salud variados tales como, defectos en la calidad del semen, problemas de neurodesarrollo en los niños y efectos en el sistema endocrino.

En 1994, Canadá, Estados Unidos y México crearon la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA) basada en las disposiciones del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (ACAAN). El propósito de la CCA es de atender temas ambientales de preocupación general, contribuir en la prevención de potenciales conflictos ambientales surgidos de las relaciones comerciales entre los tres países y promover una aplicación efectiva de la legislación ambiental.

En mayo de 2001 México adopta el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP), en febrero del 2003 ratifica su compromiso y este entra el vigor el 17 de mayo de 2004. El convenio tiene el objetivo de proteger la salud humana y ambiental frente a los compuestos orgánicos persistentes reduciendo o eliminando sus emisiones en el medioambiente.

Para frente a los compromisos internacionales del País el INSP participa en las reuniones de la Comisión de Cooperación Ambiental en el subgrupo de Monitoreo Humano. Además participa en la 4ta ronda de Estudio de COPs en la leche humana atendiendo al Programa de Monitoreo Global que forma parte de las acciones Convenio de Estocolmo en el esfuerzo por disminuir/eliminar la liberación de COPs en el ambiente.

Contaminación atmosférica intramuros

La OMS atribuye a la contaminación atmosférica intramuros alrededor de 1 849 000 muertes cada año en los países en desarrollo y el Banco Mundial estima que 400 millones de niños y 700 millones de mujeres están expuestos a graves condiciones de contaminación intramuros, siendo las infecciones respiratorias el efecto más importante de la contaminación de este tipo.

  • Plaguicidas
  • Metales
  • Cambio Climático

    El cambio climático se ha convertido en una de las principales preocupaciones en el área de la salud ambiental debido a sus potenciales efectos en poblaciones ubicadas en regiones especialmente sensibles o en grupos de población en desventaja. Estimaciones globales sobre la carga de la enfermedad atribuible al cambio climático (OMS 2002) indican que en el año 2000 fue responsable de aproximadamente 2.4 del total de las diarreas, 6% de paludismo en algunos países de ingresos medios y 7 % de dengue en algunos países industrializados. Asimismo, se le atribuye 154,000 (0.3%) de las muertes totales globales.

    El creciente interés en comprender los efectos del cambio climático sobre la salud poblacional y la urgencia de contar con información confiable que contribuya a la toma de decisiones, ha llevado a investigadores de esta línea de investigación a desarrollar estudios y modelos que puedan ilustrar las consecuencias del cambio climático en la salud humana colaborando estrechamente con otros sectores.

    Las investigaciones epidemiológicas de daños potenciales a la salud por el cambio climático que se han desarrollado en el Instituto Nacional de Salud pública, tienen como finalidad estimar la fracción o el riesgo atribuible a este fenómeno para disminuirlo a través del control de otras variables condicionantes de la salud y de la disminución de la vulnerabilidad de la población de estudio.

    Como parte de los proyectos desarrollados en esta línea de investigación, se estructuró el Altlas de Salud y Cambio Climático, en el que se analiza los impactos del cambio climático en la indecencia de dengue y enfermedad diarreica aguda en México.
    http://atlas.insp.mx/

Enfoque ecosistémico para la salud humana

Por su complejidad y magnitud, las soluciones a los problemas de salud ambiental, requieren diseñarse aprovechando el concurso de diferentes disciplinas, mediante un enfoque ecosistémico que incluya tanto los factores del individuo, como de la comunidad, así como la perspectiva local y la regional, además de contemplar las dimensiones sociales, las políticas y las económicas.

Si bien los profesionales de la salud desempeñan una función central en el campo de la salud ambiental, la mayor parte de los problemas requieren para su comprensión y solución de estrategias y de metodologías concebidas bajo enfoques integrales, interdisciplinarios e intersectoriales.

La salud ambiental no se limita actualmente a los ambientes físico-químicos o biológicos del mundo que nos rodea, sino que toma en cuenta todos los microambientes: ambientes domésticos, exteriores, ocupacionales, escolares, entre otros, así como una serie de factores sociales, culturales y económicos susceptibles de interactuar los unos en relación a los otros.

El enfoque ecosistémico constituye una alternativa para abordar y entender los problemas de salud ambiental de manera integral.


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