Alimentación en tiempo de Navidad y recalentados


Las fiestas decembrinas son el pretexto perfecto para degustar una gran cantidad de platillos que tanto nos fascinan, durante las reuniones familiares y con amistades. Sin embargo, debemos tener cuidado de no excedernos debido al alto contenido de calorías, azúcares, sal y grasas que la mayoría tiene y los problemas cardiovasculares, no sólo el aumento de peso, que pueden ocasionar.

A fin de cuidar nuestra salud, es necesario moderar la cantidad y frecuencia de las comidas, por ejemplo cinco porciones al día. Esta práctica resulta más provechosa si la llevamos a cabo con una dieta balanceada, es decir, raciones generosas de frutas y vegetales, (400 g al día como mínimo), moderadas de carne (no más de 500 g a la semana), así como complementar con cereales enteros y leguminosas(1).

De acuerdo con la Dra. Ana Lilia Lozada Taqueanes, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), “no se trata de prohibir los alimentos, sino de consumirlos en porciones pequeñas. Una opción es botanear frutas enteras y verduras, o comer ensalada antes del plato fuerte, masticar bien los alimentos, siempre preferir los que contengan mayor cantidad de fibra y menos grasas y procurar que el tiempo de comida sea más prolongado, al menos 20 minutos”.

En cuanto a las bebidas tradicionales, como el ponche, atole, café o aguas de frutas, se recomienda también evitar endulzarlos o hacerlo menos posible; pero sobre todo elegir el agua simple como la primera bebida refrescante.

Por otra parte, igualmente es importante mantener una actividad física constante durante estos días, como complemento, aunque por la estación invernal o la acumulación de trabajo y fiestas por fin de año, tendemos a dejarla de lado.

En este sentido, la especialista del INSP explica que la idea principal es moverse lo más posible en las vacaciones; 40 a 60 minutos de actividad de moderada a intensa durante la mayor cantidad de días es lo ideal, para equilibrar nuestro consumo y el gasto de calorías.

Esto no implica que te inscribas cuanto antes en un gimnasio, pero sí realizar actividades rutinarias que conlleven un esfuerzo mayor y por tanto un gasto de calorías en tu día a día. Una caminata de 30 minutos a paso normal (3.2 km/h) por el parque ocupa 85 kcal; trabajar en el jardín, 135 kcal; bailar, 190 kcal; pasear en bicicleta (6.4 km/h), 205 kcal, son algunos ejemplos de esto. No obstante, también puedes iniciar un régimen más formal con natación o correr en un circuito(1).

Redacción INSP


REFERENCIAS

  1. Academia Nacional de Medicina. Guías alimentarias y de actividad física en contexto de sobrepeso y obesidad en la población mexicana. Disponible en http://www.insp.mx/epppo/blog/3878-guias-alimentarias.html
Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:15 por Webmaster INSP