El Instituto Nacional de Salud Pública...... es referencia obligada para diseñar y evaluar políticas públicas en salud

A finales de agosto de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un informe para exhortar a los países en la necesidad de prohibir el uso de los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (nombre científico para los cigarros electrónicos, e-cigs o vaporizadores) (1). En el documento, la OMS muestra su preocupación por el aumento en el uso de estos dispositivos que administran nicotina, una sustancia altamente adictiva, pero sin usar tabaco y que no producen humo sino vapor, un vapor con mucho más que agua.

Un vapor tóxico

141002 img1Aun cuando no existe combustión, el vapor de un e-cigs contiene una combinación de sustancias químicas —algunas incluso presentes en los cigarros convencionales—, entre las que se encuentran nicotina, propilenglicol, glicerina vegetal, polietilenglicol, agua y saborizantes artificiales. Según la OMS, dependiendo de la marca este vapor puede contener sustancias tóxicas y compuestos cancirnógenos (como acrilaldehído, formaldehído, acetona y otros carbonilos(1, 2)) en menor o igual magnitud que en el humo de cigarro. El vapor también transporta partículas muy pequeñas (ultra finas) que pueden afectar a la salud, estas partículas son de las mismas magnitudes que el humo de tabaco, pero en menor cantidad.(1) Otras investigaciones han encontrado en el vapor partículas de estaño, plata y níquel, principalmente; así como de hierro, cerio, lantano, bismuto y zinc; esto debido a que los cigarros electrónicos contienen un filamento o resistencia que se calienta hasta vaporizar el líquido (2). Aunado a esto, existe una preocupación de los especialistas por el uso de saborizantes considerados seguros en los alimentos, pero de los cuales se desconoce su potencial riesgo a la salud al ser inhalados. Tal es el caso de la exposición de los trabajadores que fabrican palomitas de maíz para microondas, los cuales pueden llegar a desarrollar una grave enfermedad pulmonar (bronquiolitis obliterante constrictiva) por inhalar constantemente químicos aromatizantes con diacetilo (como el aromatizante de la mantequilla) (3).

¿Cómo es un cigarro electrónico y cuánto se está usando a nivel global?

141002 img2El cigarro electrónico basado en nicotina tiene su origen en el continente asiático, específicamente en China, donde el farmacéutico Hon Lik lo desarrolló y patentó en el 2003, para luego entrar al mercado estadounidense en el 2007 (4). Lo que comúnmente conocemos como cigarro electrónico básicamente es un sistema electrónico que administra nicotina, extraída de las plantas de tabaco. Constan de un cartucho desechable o recargable que contiene nicotina en forma líquida, disuelta en propilenglicol y saborizantes, un filamento que se calienta hasta vaporizar este líquido, un microprocesador que controla el mecanismo de vaporización cuando se inhala, una boquilla y en ocasiones un led, que puede simular la brasa de un cigarro o indicar que se está aspirando, la dosis de nicotina que se administra con cada inhalación es muy variable, ya que depende de la marca e incluso de la línea del producto dentro de una misma marca, siendo en algunas ocasiones potencialmente tóxica, como lo demuestra el aumento de llamadas a los centros de toxicología de EE.UU. por efectos adversos por exposición a nicotina (como vómito, náusea e irritación de ojos) a través de cigarros electrónicos entre septiembre de 2010 y febrero de 2014 (5).

Los cigarros electrónicos se comercializan y promocionan como una opción menos dañina que el tabaco, como una forma para dejar de fumar e incluso como una manera “saludable” de fumar. Actualmente los e-cigs representan cerca del 2% del total del mercado de productos de tabaco y en los últimos años su uso se ha intensificado, sobre todo entre la población joven. En solo tres años, los jóvenes estadounidenses que usaron cigarros electrónicos aumentaron su consumo en más de 300%, pasando de 79 000 en 2011 a 263 000 en 2013, según datos de la Encuesta Nacional de Tabaco en Jóvenes de Estados Unidos(6). De acuerdo con estimaciones de Bloomberg Industries, el mercado de los cigarros electrónicos podría alcanzar los 1 500 millones de dólares durante 2014 (7).

La preocupación desde la salud pública

Ya que los cigarros electrónicos no contienen tabaco (aunque la nicotina sí provenga de él) y no producen humo, la regulación de estos productos en algunos países no es tan estricta como con los cigarros, puros, puritos, narguiles o tabaco para mascar. Por ejemplo, en EEUU aún no está prohibida la venta de e-cigs a menores, y es posible utilizarlos en espacios 100% libres de humo de tabaco.

141002 img3En este mismo sentido, ya que en muchos países donde los cigarros electrónicos son legales, la promoción no está prohibida y la restricción en la venta a menores de edad no existe (8), lo que implica un riesgo a la salud mayor para la población más joven. Por esta razón, las estrategias de publicidad y mercadotecnia utilizadas por los fabricantes de cigarros electrónicos son consideradas como una nueva versión de las estrategias que la industria tabacalera utilizaba para promover sus productos antes de las restricciones a la publicidad. Es decir, utilizan imágenes de realización y libertad, diversión y éxito, sobre todo dirigido a un público joven, el que precisamente es más susceptible a esta clase de mensajes; además de asociar el uso de cigarros electrónicos a los famosos, al glamour, al estilo, a estar a la moda. Esta actividad de promoción a los jóvenes se ve reforzada a través de la gran cantidad de sabores que se ofrecen, los cuales van del tabaco regular a banana split, algodón de azúcar, chicle y un largo etcétera (según el profesor Jonathan Samet, existen cerca de 7 000 sabores disponibles) (8).

A través de la publicidad aspiracional, de la oferta de sabores “divertidos” enfocada a jóvenes y de la exaltación de la posibilidad de usar e-cigs en sitios donde no se podría fumar tabaco, el mercado de los cigarros electrónicos pone en riesgo los esfuerzos internacionales por controlar el consumo de tabaco y podría derivar en la renormalización del fumar. Al respecto, la OMS explica que:

"El efecto de renormalización alude a la posibilidad de que todo aquello que hace atractivo a los SEAN [Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina] para los fumadores, pueda aumentar el atractivo del hábito de fumar en sí mismo y perpetuar la epidemia de tabaquismo. Los SEAN imitan la experiencia personal y el comportamiento público del acto de fumar y el crecimiento de su mercado requiere técnicas de comercialización que ponen en entredicho los obstáculos de comunicación comercial erigidos para impedir la promoción de productos de tabaco." (1)

Aunado a esto, existe una preocupación internacional por la promoción que se hace de los cigarros electrónicos como dispositivos auxiliares para dejar de fumar. Sin embargo, su eficacia no ha sido demostrada sistemáticamente y la evidencia hasta el momento parecería indicar que los e-cigs no funcionan como opción contundente para dejar de fumar.

En un estudio realizado en Nueva Zelanda entre 657 individuos y publicado en 2013 en la revista The Lancet, no se encontró una diferencia significativa en la eficacia para dejar de fumar entre los cigarros electrónicos —con y sin nicotina— y los parches (9). Otro estudio, el primero realizado entre pacientes fumadores con cáncer (1074) en Nueva York y publicado en septiembre de 2014, mostró resultados similares, ya que no se encontró evidencia que asociara el uso de los cigarros electrónicos con el abandono continuo del tabaco(10) . Ambos estudios coinciden en la necesidad de una mayor investigación al respecto, así como la restricción para comercializar estos dispositivos como auxiliares para dejar de fumar, ya que aún no se ha demostrado que lo sean.

Los cigarros electrónicos en México

141002 img4Actualmente México es uno de los países en los que la venta de cigarros electrónicos se encuentra prohibida por el artículo 16 de la Ley General para el Control del Tabaco, en el que se estipula que se prohíbe “Comerciar, vender, distribuir, exhibir, promocionar o producir cualquier objeto que no sea un producto del tabaco, que contenga alguno de los elementos de la marca o cualquier tipo de diseño o señal auditiva que lo identifique con productos del tabaco” (11). En este mismo sentido, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha emitido comunicados de prensa donde recuerda que los e-cigs no cuentan “no cuentan con registro sanitario como medicamentos o dispositivos médicos” por lo que el uso supuestamente terapéutico no ha sido comprobado por dicha institución (12).

No obstante, a pesar de su prohibición los cigarros electrónicos continúan comercializándose en México. En mayo de este año Cofepris decomisó 489 piezas de estos productos y aplicó multas por 1.2 millones de pesos (13). La venta de estos productos también se realiza en internet. Una búsqueda rápida con el término “cigarro electrónico” a través de internet arrojó más de 10 páginas web en las que pueden comprarse este producto y recibirlo en casa, con solo con una tarjeta de crédito. Por lo anterior, es necesario fortalecer los mecanismos para controlar la importación, venta y distribución de estos productos.

El futuro de los cigarros electrónicos

Mientras los especialistas debaten sobre la necesidad de ampliar la investigación sobre los cigarros electrónicos para entender mejor los riesgos a la salud que su uso puede producir, los esfuerzos mundiales se centran en regular el uso de este producto, bajo el principio básico de que al no existir suficiente evidencia de que estos productos sean realmente una forma de reducir el daño atribuido al consumo de tabaco, no puede promoverse su uso. La única forma de reducir los riesgos a la salud asociados por fumar, por utilizar productos de tabaco o con nicotina es no consumiéndolos. El tabaco se relaciona con diversos tipos de cánceres, enfermedades respiratorias y cardiovasculares; mientras que la dependencia a la nicotina —principal sustancia adictiva en el tabaco— es en sí misma una enfermedad, y su síndrome de abstinencia puede incluir ansiedad, depresión, somnolencia y problemas para dormir, tensión, inquietud o frustración, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, incremento del apetito y aumento de peso, entre otros (14).

Del mismo modo, la OMS establece la necesidad de regular el uso de los sistemas de administración de nicotina en lugares libres de humo de tabaco, así como restringir su publicidad y la venta a menores de edad. Estos temas y el futuro de los cigarros electrónicos serán discutidos en la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, que se realizará del 13 al 18 de octubre de este año.

  1. Sistemas electrónicos de administración de nicotina, Informe de la OMS (FCTC/COP/6/10. 21 de julio de 2014)
  2. Williams M, et al. Metal and silicate particles including nanoparticles are present in electronic cigarette cartomizer fluid and aerosol. PLoS ONE 8(3):e57987 (2013);
  3. CDC, Enfermedad pulmonar relacionada con los aromatizantes, disponible en http://www.cdc.gov/spanish/niosh/docs/2012-148_sp/
  4. Vaping and healt. What Do We Know about E-Cigarettes?, Environmental Health Perspectives, volume 122, number 9, September 2014.
  5. Kevin Chatham-Stephens, Notes from the Field: alls to Poison Centers for Exposures to Electronic Cigarettes — United States, September 2010–February 2014, disponible en http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm6313a4.htm
  6. E-cigarettes—aid to smoking cessation or smokescreen?, The Lancet, Vol 384 September 6, 2014 Megan McArdle, E-Cigarettes: A $1.5 Billion Industry Braces for FDA Regulation, Bloomberg Businesssweek, disponible en http://www.businessweek.com/articles/2014-02-06/e-cigarettes-fda-regulation-looms-for-1-dot-5-billion-industry
  7. En abril 2014 la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos propuso una restricción de edad para la venta de los e-cigs.
  8. Profesor Jonathan Samet, Conferencia Magistral “Regulación productos de tabaco. E cigarettes”, impartida durante el Curso de Verano del Instituto Nacional de Salud Pública: Estrategias para el control del tabaquismo en México y la Región de las Américas: Una estrategia para consolidar el CMCT-OMS en la próxima década (4 – 8 de agosto de 2014).
  9. Bullen, Electronic cigarettes for smoking cessation: a randomised controlled trial, Lancet 2013; 382: 1629–37
  10. Borderud Sarah P, Electronic Cigarette Use Among Patients With Cancer, Cancer, Article first published online: 22 SEP 2014
  11. Ley General para el Control del Tabaco: Artículo 16; sección VI.
  12. Cofepris, Comunicado de Prensa 94/2012; 24 de Octubre de 2012
  13. Cofepris, Comunicado de Prensa 58/14; 29 de Mayo de 2014
  14. Medline Plus, La nicotina y el tabaco. Disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000953.htm

Comentarios   

+20 # Juan E. 25-10-2016 17:01
Que ironía, si realmente la conferís quisiera realmente proteger a la población de una manera real prohibiría la venta de cigarros o cualquier producto proveniente del tabaco. el artículo 16 es solo para que las industrias tabacaleras se amparen, por que mejor si cambiar la ley con el objetivo que solo se pueda vapear en México en lugar de FUMAR ya que está demostrado en países tan importantes como son la unión europea incluyendo a Gran Bretaña que hoy esta fuera y el coloso USA,
Responder | Responder con una citación | Citar
+20 # Alan 07-12-2016 10:21
Lo mismo pienso, ¿por qué prohiben los vaporizadores cuando está comprobado que son 95% menos dañinos que uno convencional?
https://www.gov.uk/government/news/e-cigarettes-around-95-less-harmful-than-tobacco-estimates-landmark-review
Mejor que se dejen de tonterías y que empiecen a pensar en la salud de la gente.
Responder | Responder con una citación | Citar
+1 # clau r 02-03-2018 16:12
Coincido, el art. 16 es solo para tener el control del Mercado por lo que representa económicamente la necesidad de fumar
Responder | Responder con una citación | Citar
+9 # Juan E. 25-10-2016 17:01
o qué? esos países quieren el perjuicio de su población al regular y legislar a favor del vapeo? puedo garantizar que es más perjudicial a la población el consumo de refresco que el vapeo, pero en fin, les pido a los expertos en México que realmente se especialicen e investiguen de una manera real como lo hacen en otros países, gracias por su atencion ... https://www.youtube.com/watch?v=g6a0umxmRdk ... https://www.youtube.com/watch?v=kGTFdYParfo .... https://www.youtube.com/watch?v=e5LO2xWqVyU tómese la molestia de ver los videos
Responder | Responder con una citación | Citar
+6 # Edgar ventura 28-10-2016 16:56
Por favor, os invito a ver este video, para darse una mejor idea de lo que hacemos cuando vapeamos y el "riesgo que se corre"

https://www.youtube.com/watch?v=R1jXM0rtyEc&t=340s

CRITICO SU OPINION POR QUE ES UN COPY&PASTE DE UN ARTICULO MUY VIEJO QUE CIRCULO POR EUROPA... Y HOY ESTAMOS LUCHANDO POR QUE EL VAPEO SIGA VIVO
Responder | Responder con una citación | Citar
-20 # Web Master INSP 28-10-2016 18:00
Estimado Edgar, esta nota es un texto hecho a partir de la consulta de las fuentes que al final del mismo se enlistan. Te invitamos a corroborar la originalidad de este texto.

Saludos y gracias por tu comentario.
Responder | Responder con una citación | Citar
+10 # Alan 07-12-2016 10:36
Nadie dice que el texto citado no es original, el problema es que buscan alarmar a la población con estudios que carecen de fundamentos para afirmar que los vaporizadores electrónicos son más o igual de dañinos que los cigarros convencionales. Antes de escribir este tipo de artículos por favor tómense la molestia de hacer investigaciones más profundas.
Copy-paste lo puede hacer hasta un niño de primaria.
Responder | Responder con una citación | Citar
+8 # Roberto 20-03-2017 12:55
Lo insultante de este artículo, y mas insultante de la respuesta, es la necedad, y el claro conflicto de intereses y corrupción que impera en el pais. Si realmente existiera un interes de cuidar la salud pública, prohibirían el cigarro convencional TAMBIEN. Pero claro, como saben que el tabaquismo es una adicción y un tema de salud pública, mejor le ponen impuestos, a sabiendas de que la gente es adicta al tabaco y pagará ese dinero de todas maneras. Mas dinero a las arcas de un gobierno a todas luces corrupto. En fin. Y donde queda el fallo de la SCJN? donde declara a todas luces inconstituciona l el articulo referido? Mas necedad y corrupción.
Responder | Responder con una citación | Citar
+8 # Carlos Alberto 03-12-2016 15:59
bueno en primera dicen prohibir el vapeo o cigarros electrónicos por que es toxico

" el cigarro(analogo ) no es toxico se venden millones de tabacos en mexico y no es toxico ??
para el gobierno no es toxico el cigarro electronico por que se llenan mas sus bolsillos

tenemos tener en cuenta que un cigarro (analogo) es mucho mas facil que lo adquiera un menor de edad probando esta droga que se vende en todas partes en cambio el tabaco electrónico es muy difícil de conseguir un buen mod completo.

en el extranjero se han echo estudios y comprueban que es tabaco electrónico es 94% menos mortal que los que el gobierno vende en sus tiendas.
la pregunta es porque ?

conozco personas que han dejado de fumar por este equipo electrónico y sin ninguno problema de salud por este equipo .

Mexico el grandioso país de los ignorantes.
Responder | Responder con una citación | Citar
+6 # Alejandro 01-03-2017 19:54
México ha demostrando ser tan ciego y sordo que aquí nunca se escucha al pueblo, Y las decisiones se toman dejándose llevar, o acaso aquí ves citada alguna investigación que se haya hecho en méxico, no aquí siempre hay que quedarse atrás, no dar el primer paso y esperar hasta que alguien nos diga si es bueno.
Responder | Responder con una citación | Citar

Escribir un comentario



Políticas de Privacidad | Comentarios sobre este Sitio Web
INSTITUTO NACIONAL DE SALUD PÚBLICA, MÉXICO - DERECHOS RESERVADOS © 2017
Universidad No. 655 Colonia Santa María Ahuacatitlán, Cerrada Los Pinos y Caminera C.P. 62100, Cuernavaca, Morelos. México   Tel. (777) 329 3000