La salud en las entidades federativas de México: una transición disonante


En las últimas décadas (1990-2013) México ha experimentado importantes logros en materia de salud. Durante este periodo las muertes por todas las causas disminuyeron a nivel nacional, hubo avances significativos en la reducción de las muertes materno-infantiles y en el control de enfermedades transmisibles. Asimismo, la esperanza de vida y la esperanza de vida sana también aumentaron y se redujo la carga derivada de la las infecciones, malnutrición y el saneamiento deficiente, asegura un artículo publicado en línea en la revista The Lancet, liderado por un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

No obstante, dada la heterogeneidad en el país, los datos a nivel nacional ocultan las particularidades entre las entidades federativas. En este sentido, los resultados del estudio de “Dissonant health transition in the states of Mexico, 1990–2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013”, muestran por primera vez un análisis del perfil epidemiológico de México a nivel de los estados, lo que permite conocer las diferencias en la salud de hombres y mujeres en cada uno de ellos, así como las brechas entre entidades pobres y marginadas respecto a las más ricas y avanzadas.

De acuerdo con el Dr. Héctor Gómez Dantés, investigador de Centro Investigación en Sistemas de Salud (CISS) del INSP y autor principal del estudio, “la magnitud y las tendencias de cada uno de los problemas de salud presenta diferencias al interior de los estados, lo cual ejemplifica las condiciones tan disímiles en las que se vive en el país y la necesidad de adecuar los programas y las intervenciones a las realidad específicas de cada entidad federativa”.

Los resultados de esta investigación se enmarcan en el estudio de la Carga Global de la Enfermedad (GBD por sus siglas en inglés) el cual proporciona mediciones comparables no sólo entre el promedio nacional y los estados, sino también respecto a otros países. En este artículo se reportan datos de 306 causas, 2337 secuelas y 79 factores de riesgo para el nivel nacional, estatal y un comparativo con 8 países de la región de las Américas.

¿Qué está ocurriendo en México?

Entre los hallazgos del estudio se muestra que si bien a nivel nacional se observa una reducción del 13.3% entre 1990 y 2013 en las tasas de mortalidad, a nivel estatal se presentan variaciones que van del 6.3% en Guerrero al 25.1% en Oaxaca. De hecho, señala el estudio, a partir del 2005 la tasa de mortalidad en Guerrero aumentó en 9.2%. Asimismo, la esperanza de vida nacional pasó de 72.1 años en 1990 a 75.5 años en 2013, este incremento fue más notorio en los estados con mayor marginación como Oaxaca, en el que la esperanza de vida aumento de 69.3 años en 1990 a 75.5 años en el 2013, debido, principalmente en las mejoras en la salud materno infantil. 15 de los 32 estados del país aumentaron la esperanza de vida en hombres del 2000 al 2013, mientras que 26 entidades federativas aumentaron la longevidad en mujeres, durante el mismo periodo.

De 1990 al 2013 hubo un descenso sostenido en la tasa de muerte en niños menores de cinco años. En contraste, a partir del año 2000 las muertes entre los hombres adultos aumentaron, principalmente en los grupos de 15-29, 45-49 y 70-74 años, debidos principalmente a los homicidios, enfermedad renal crónica, cirrosis y enfermedad isquémica del corazón. Entre las mujeres también hubo una reducción de la mortalidad durante el periodo, excepto en los grupos de 70-74 años y de 15-29 en los cuales hubo un aumento. Los datos presentados en el estudio muestran que, en 17 estados, el aumento entre las muertes en hombres ocurrió paralelamente a un aumento bajo aumento de la esperanza de vida.

Por otro lado, la distribución entre las enfermedades cambia respecto a los estados del norte y sur. Por ejemplo, los estados del norte presentaron mayores años de vida perdidos por enfermedad isquémica del corazón y cáncer de mama, mientras que en los estados del sur se concentra la cirrosis y en los estados del centro la enfermedad renal crónica.

El singular aumento en las tasas de mortalidad específicas para los adultos que experimenta el país constituye una tendencia “disonante” en los avances en la salud de la población mexicana; es decir, rompe con el modelo de transición observado en otros países y en el territorio nacional hasta antes del año 2000. Un fenómeno así se ha presentado en pocos países, explican los autores, como en el caso de la epidemia de VIH en el África subsahariana y las muertes relacionadas con el aumento de consumo de alcohol en Europa Oriental y Asia Central.

Por otro lado, el perfil epidemiológico que presenta México muestra que en general la población tiende a una mayor esperanza de vida que no necesariamente se vive de manera saludable: entre 1990 y el 2013 la esperanza de vida sana aumentó únicamente 2.8 años. Enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad isquémica del corazón, enfermedad renal crónica, dolor de cuello y espalda baja y los desórdenes depresivos se presentan como las cinco principales causas de discapacidad durante desde el año 2000 hasta el 2013.

Los hallazgos de este estudio resaltan la importancia de contar con información específica del perfil epidemiológico no sólo nacional sino por entidad federativa, tanto de la mortalidad como de años vividos con discapacidad, años de vida saludable perdidos, etc., con el objetivo de incorporarla en la planeación de las prioridades del sector salud, ya que, aseguran Gómez Dantés y colaboradores, “continuar priorizando los problemas a partir de su letalidad desplaza de manera peligrosa la atención de padecimientos que producen una demanda importante de servicios, acompañan a los individuos durante largos periodos de su vida provocándoles discapacidad y contribuyendo a importantes gastos tanto para las familias como a los servicios de salud”.

Finalmente, este esfuerzo de colaboración de científicos mexicanos es único. De acuerdo con el Dr. Rafael Lozano, director del CISS-INSP y coordinador nacional y regional del estudio de la Carga Global de la Enfermedad, “este trabajo es el resultado de una larga colaboración de los investigadores del INSP con la red de investigadores del GBD que a la fecha suman más de 1400 en el mundo y cuya sede está en la Universidad de Washington, en el Instituto para la Métrica y Evaluación en Salud que dirige el Dr Christopher Murray. Este esfuerzo, también revela un trabajo de coordinación entre diversos institutos nacionales de salud, así como con un amplio grupo de investigadores y académicos de otras instancias gubernamentales”.


Artículo de referencia

El artículo de Gómez-Dantés H. et al “Dissonant health transition in the states of Mexico, 1990–2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013”, puede consultarse en línea en este enlace a la página de The Lancet: http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(16)31773-1/fulltext.

 

 

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:14 por Webmaster INSP