Al paciente, sólo lo que necesite



Prescripción excesiva de antibióticos y mejores prácticas para evitarla

Tanto la automedicación como la prescripción médica inadecuada de antibióticos son reconocidos factores de riesgo para la ocurrencia de reacciones adversas y para el desarrollo de bacterias resistentes a esos fármacos. Si bien en los últimos años se han implementado intervenciones para disminuir la automedicación con antibióticos, la prescripción excesiva continúa siendo común, principalmente en los servicios de salud del primer nivel de atención.

Algunas causas de esto son la falsa percepción de que recibir un antibiótico es signo de calidad del tratamiento ofrecido en la consulta médica, y que para los médicos generalmente es más sencillo prescribir antibióticos que explicar al paciente por qué no los necesita. Otras causas están relacionadas con deficiencias en la formación de los médicos, no solicitar pruebas de laboratorio para confirmar que efectivamente son bacterias las causantes de la infección, así como la influencia de la industria farmacéutica y el arraigamiento en los servicios de salud de tratamientos incorrectos(1, 2).

La prescripción injustificada de antibióticos ocurre más frecuentemente durante las consultas por infecciones respiratorias agudas, como faringitis, sinusitis o bronquitis(3); estas patologías son, en su gran mayoría, causadas por virus, por lo cual los antibióticos no tienen efecto en ellas y no deberían prescribirse. Las consecuencias indirectas de esta práctica son el incremento de los costos de la atención médica, un mayor riesgo de reacciones adversas (que van desde erupciones cutáneas hasta reacciones graves)(4) y la reducción de la eficacia de los fármacos y tratamientos ante infecciones comunes, con el consecuente aumento de la morbimortalidad(5).

No obstante la falta de datos precisos sobre este problema, se calcula que más de la mitad de las prescripciones de antibióticos, a nivel global, son innecesarias2. En el caso de México, se estima que en las últimas dos décadas del siglo XX, entre el 60 y 80 por ciento de los casos de infecciones respiratorias agudas (IRAS) y enfermedades gastrointestinales fueron tratados con antibióticos, a pesar de que sólo entre el 10 y el 15 por ciento requería el medicamento1. Esta situación muestra pocos indicios de haber mejorado.

Un estudio reciente conducido por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) concluyó que el 80 por ciento de los pacientes con IRAS que acudieron a consultorios médicos adjuntos a farmacias privadas en la Cuidad de México recibieron prescripciones médicas de antibióticos; gran parte de éstos eran de amplio espectro(7).

De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, algunas de las mejores medidas para reducir el uso irracional de antibióticos en los servicios de salud y mejorar la atención de pacientes con infecciones respiratorias son las siguientes:

  • Usar las guías clínicas actualizadas.
  • Explicar a los pacientes cuándo no son necesarios (por ejemplo, para una infección viral) y los efectos adversos de usarlos en estas situaciones.
  • En caso de que estos medicamentos sí fueran necesarios, exhortar a las personas a completar el tratamiento con antibióticos y no interrumpirlo sin autorización previa del médico(4).

Por otra parte, tras una revisión sistemática reciente de las guías clínicas de diferentes asociaciones profesionales de médicos y ensayos clínicos, el CDC y el Colegio Americano de Médicos (ACP por sus siglas en inglés) identificaron cuatro medidas para optimizar la prescripción de los antibióticos para los casos de infecciones respiratorias agudas en las personas adultas(7):

  • No realizar pruebas o iniciar la terapia con antibióticos en pacientes con bronquitis, a menos que se sospeche neumonía.
  • En caso de pacientes con síntomas sugestivos de faringitis estreptocócica del grupo A (por ejemplo, fiebre alta persistente, adenitis cervical anterior y exudados tonsilofaríngeos, u otra combinación apropiada de síntomas), indicar una prueba rápida de detección de antígenos o cultivo para identificar Streptococcus beta-hemolítico del grupo A. Los médicos deben tratar a los pacientes con antibióticos sólo si tienen faringitis estreptocócica confirmada.
  • Se debe reservar tratamiento antibiótico para la rinosinusitis aguda en pacientes con síntomas persistentes por más de 10 días, aparición de síntomas severos o signos de fiebre alta, mayor a 39 °C, y secreción nasal purulenta o dolor facial duradero por lo menos durante tres días consecutivos, o el empeoramiento de los síntomas después de una enfermedad viral típica que duró cinco días y estaba mejorando inicialmente.
  • Y, sobre todo, no prescribir antibióticos para los pacientes con resfriado común.

Por último, ambas instituciones reconocen que cubrir la expectativa del paciente de recibir antibióticos es un obstáculo para el uso racional de estos medicamentos. Por ello, enfatizan que los médicos deben otorgar una atención con información y orientación para despejar todas las inquietudes del usuario sobre su enfermedad y los mejores tratamientos clínicos, a fin de evitar la prescripción injustificada de antibióticos.


REFERENCIAS

  1. Dreser A, Wirtz VJ, Corbett KK, Echániz G. “Uso de antibióticos en México: revisión de problemas y políticas”. Salud Pública Mex 2008; 50 supl 4:S480-S487. http://saludpublica.mx/index.php/spm/article/view/4856/4704
  2. CDC. “Protecting Patients and Stopping Outbreaks”. http://www.cdc.gov/drugresistance/protecting_patients.html
  3. CDC. “Outpatient Antibiotic Stewardship”.
    http://www.cdc.gov/getsmart/community/improving-prescribing/outpatient-stewardship.html
  4. Jeffrey A. Linder “Antibiotics for Treatment of Acute Respiratory Tract Infections: Decreasing Benefit, Increasing Risk, and the Irrelevance of Antimicrobial Resistance”. Clin Infect Dis. 2008 Sep 15;47(6):744-6.
    http://cid.oxfordjournals.org/content/47/6/744.full.pdf+html
  5. OMS. “Resistencia a los antibióticos”. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/antibiotic-resistance/es/
  6. Dreser A, Reyes H, Serván E, Wirtz VJ. “Quality of Antibiotic Prescription in Pharmacy Retail Medical Clinics of Mexico City”. Interscience Conference of Antimicrobial Agents and Chemotherapy (ICAAC) San Diego, California, 2015.
  7. ACP, CDC. “Appropriate Antibiotic Use for Acute Respiratory Tract Infection in Adults. Ann Intern Med. 2016;164:425-434. doi:10.7326/M15-1840.
    http://annals.org/aim/article/2481815/appropriate-antibiotic-use-acute-respiratory-tract-infection-adults-advice-high
Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:15 por Webmaster INSP