La lactancia materna en México: derecho de nuestra infancia


170802 Interna lactancia

"Las prácticas de la lactancia materna en México continúan siendo inadecuadas, a pesar de los avances obtenidos”, advirtió el Dr. Juan Rivera Dommarco, director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), durante su participación en el 5º Foro Nacional de Lactancia Materna, llevado a cabo ayer, 1º de agosto, en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica, en la Ciudad de México.

Apoyado en datos de la Encuesta Nacional de los Niños, Niñas y Mujeres (ENIM) realizada conjuntamente por el INSP y la UNICEF, el Dr. Rivera señaló que solo el 31% de los menores de seis meses de nuestro país reciben lactancia materna exclusiva, y casi uno de cada cinco niños crece sin recibirla.

Para el director general del INSP la lactancia materna constituye un derecho de la infancia que tiene efectos muy positivos tanto en la salud física y emocional, y en el desarrollo de las niñas y niños, como en la salud de las mujeres; y factores como el cumplimiento inadecuado de las recomendaciones sobre promoción de lactancia, niveles insuficientes de consejería para la lactancia, elevado número de nacimientos por cesárea, inadecuada promoción de la lactancia en dichos nacimientos, baja prevalencia del inicio temprano de la lactancia y altos niveles de publicidad de fórmulas, afectan gravemente su óptimo desarrollo.

Según los datos de la ENIM —la cual aborda, entre otros temas, algunas prácticas de la lactancia materna, así como coberturas de las intervenciones en pro de la lactancia y áreas de oportunidad en donde podrían tenerse efectos positivos—, en México la prevalencia de lactancia materna exclusiva es de 31%, de lactancia materna predominante 8%, de lactancia materna no predominante 43%, y de 18% en quienes que no recibieron leche materna.

La ENIM constituye una muestra representativa tanto del ámbito nacional como de las zonas urbanas y rurales de cinco regiones del país (noroeste, noreste, centro, Ciudad de México y Estado de México) y de la población indígena. Los indicadores sobre la alimentación infantil obtenidos por la encuesta son los que define la OMS y se basan en respuestas de las madres o cuidadoras de los niños sobre el consumo de alimentos y líquidos durante las 24 horas previas a la entrevista.

De acuerdo con el Dr. Rivera Dommarco, la lactancia materna exclusiva se beneficia de ciertas prácticas como son la consejería sobre lactancia (una de cada cinco mujeres mexicanas no la recibe), el inicio temprano de la lactancia y el parto vaginal, las cuales aumentan la probabilidad de la lactancia materna exclusiva.

La maternidad adolescente, los nacimientos por cesárea, la exposición a la publicidad y el suministro de alimentos prelácteos, mientras tanto, afectan la lactancia materna exclusiva. Así, por ejemplo, los nacimientos por cesárea —asociados con menor lactancia en las primeras horas de vida y mayor consumo de alimento prelácteo—, constituyen un serio problema en nuestro país, ya que representan el 40% de los nacimientos estudiados en la muestra, cuando el porcentaje esperado a nivel internacional es de entre 10 y 15%. La exposición a publicidad de fórmulas lácteas durante el embarazo, mientras tanto, también arrojó resultados reveladores: la prevalencia de lactancia; materna exclusiva en niños cuyas madres no estuvieron expuestas a dicha publicidad fue del 52%, contra el 19% de infantes cuyas madres sí tuvieron exposición.

El director general del INSP concluyó su ponencia con 10 recomendaciones para impulsar la lactancia materna:

  • Asegurar el cumplimiento de la NOM sobre el inicio de la lactancia, especialmente en hospitales del sector privado y en el sur del país.
  • Eliminar la promoción y distribución gratuita de sucedáneos de leche materna en unidades de salud y entre el personal de salud.
  • Fortalecer la legislación para el cumplimiento del código internacional de comercialización de sucedáneos de la leche materna con metas específicas y sanciones claras.
  • Elevar la calidad de las consejerías.
  • Promover en la consejería prenatal el inicio temprano de la lactancia materna y proporcionar acompañamiento en el posparto inmediato para apoyar su inicio y mantenimiento.
  • Reforzar las acciones de capacitación en consejerías sobre lactancia en los servicios de salud públicos y privados.
  • Desarrollar competencias y habilidades en el personal de salud que permitan influir para promover la lactancia materna.
  • Disminuir las cesáreas no indicadas en todas las instituciones de salud.
  • Actualizar las normas y guías de práctica clínica para que en los casos en que claramente se indique el nacimiento por cesárea, se sepa cómo promover la lactancia materna.

“En el tema de la lactancia materna tenemos que trabajar todos juntos, los diversos sectores: el público, el privado, la academia y el gobierno, y borrar cualquier diferencia que pudiera haber entre nosotros, porque la lactancia realmente tiene beneficios tan importantes para la salud de niñas, niños y mujeres, que requieren del esfuerzo de todos nosotros”, convocó el Dr. Rivera.

“Existe un gran reto por delante: la prevalencia de la lactancia materna exclusiva del 31% debe subir sustancialmente; la meta sería llegar lo más cercano al 100%. Si se lograra aumentar a 95% el inicio temprano de la lactancia y a 100% de consejería sobre la lactancia, así como reducir a 15% el número de cesáreas y a 5 % la alimentación preláctea, la lactancia materna aumentaría de 31% a 43% en un periodo de tiempo muy corto. Está en nuestras manos conseguirlo” concluyó.

Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:18 por Webmaster INSP