Día Internacional de Acción para la Salud de la Mujer


Debido a las diferencias biológicas y sociales, el hecho de pertenecer a uno u otro sexo tiene gran impacto en la salud. La salud de la mujer y la niña es especialmente preocupante porque en muchas sociedades se encuentran en una situación de desventaja por la discriminación condicionada por factores socioculturales.1

La salud de las mujeres y las niñas está influenciada por la biología relacionada con el sexo, el género y otros determinantes sociales.2 Las mujeres son más longevas que los hombres; en México, en 1930, la esperanza de vida para las mujeres era de 35 años y para los hombres de 33 años. Al 2010 este indicador fue de 77 años para mujeres y 71 para los hombres; y en 2019, se ubicó en 78 años para las mujeres y en 72 años para los hombres.3 Además, se espera que, para el 2030, la esperanza de vida al nacimiento alcance los 79.6 años en mujeres y 73.8 años en hombres.4

Sin embargo, la morbilidad es más elevada en las mujeres.2 Las enfermedades cardiovasculares son las que provocaron el mayor número de defunciones entre las mujeres mexicanas en 2019; luego de estas, se encontraron la diabetes mellitus, tumores malignos y enfermedades cerebrovasculares como principales causas de defunción.5 Por otro lado, las enfermedades más prevalentes en las mujeres, ese mismo año, fueron las infecciones respiratorias agudas, infección de vías urinarias e infecciones intestinales por otros organismos y las mal definidas.6

Ante tal desigualdad en materia de salud, el 28 de mayo de 1987 se instituyó el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, como un recordatorio para abordar las múltiples causas de enfermedad y muerte que afectan a las mujeres.7

Las mujeres están más expuestas a las discapacidades que los hombres, lo que es reflejo de determinantes de la salud de más amplio alcance como son:2

  • la persistencia de desigualdades en las normas y políticas que redundan en perjuicio de la mujer;
  • la evolución de las estructuras familiares; y
  • la persistencia en las mujeres de tasas más elevadas de empleo no remunerado y de participación en el sector informal.

La conjunción de estos factores incrementa la vulnerabilidad y reduce el acceso a servicios de salud eficaces y acordes con sus necesidades.2

Es esencial que toda la sociedad participe en el progreso y en el acceso igualitario a los servicios de atención de la salud, consolidando el ejercicio de un derecho universal que permanece todavía en la sombra en muchos lugares del mundo.




Fuentes

Última actualización:
jueves 27 mayo 2021 11:00:43 por Webmaster INSP