Bajan las compras de alimentos no básicos y con alta densidad energética tras la implementación del impuesto a estos alimentos “chatarra”.


Las compras de alimentos con impuesto como botanas, galletas y pan dulce empaquetado disminuyeron 5.1% tras la implementación del impuesto a estos productos en 2014. El estudio publicado en la revista PLOS Medicine fue realizado por investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública en colaboración con la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

En enero de 2014 se implementó en México, junto con el impuesto a las bebidas azucaradas, un gravamen de 8% a los alimentos no básicos con alta densidad energética (≥275 kcal/100 g). Los investigadores analizaron una base de datos de hogares (panel de consumidores) que fueron visitados cada dos semanas entre 2012 y 2014 para obtener información detallada sobre sus compras de alimentos. Los hogares estudiados se localizaban en 53 ciudades del país. Los investigadores examinaron si las compras de alimentos con impuesto en 2014 disminuyeron más allá de lo que se esperaba en base a la tendencia previa observada entre 2012 y 2013. Encontraron que las compras de los alimentos con impuesto disminuyeron 5.1%, mientras que las compras de los alimentos sin impuesto no cambiaron. La disminución en la compra de alimentos con impuesto en los hogares de nivel socioeconómico bajo fue de 10.2%, en los de nivel medio fue de 5.8% y en los de nivel alto no se documentó un cambio significativo.

Estos resultados sugieren que el impuesto de 8% a los alimentos no básicos con alta densidad energética ha logrado desincentivar el consumo de estos productos en la población mexicana. Debido a que el consumo excesivo de los alimentos gravados aumenta el riego de enfermedades crónicas, la disminución observada en las compras puede contribuir a mejorar la salud de la población.

El estudio fue financiado principalmente por Bloomberg Philantropies, con apoyo de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos y la Fundación Robert Wood Johnson.

El equipo de trabajo incluyó a la Dra. Carolina Batis (Catedrática CONACYT asignada al INSP) y al Dr. Juan Rivera Dommarco del Instituto Nacional de Salud Pública y a la Dra. Lindsey Smith Taillie y el Dr. Barry M. Popkin de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

El estudio completo está disponible en la siguiente liga:
http://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1002057

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Última actualización:
miércoles 26 agosto 2020 16:47:13 por Webmaster INSP