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En México, como en todo el mundo, la proporción de adultos mayores ha tenido un incremento sostenido en los últimos años, y las proyecciones indican que esta tendencia continuará en forma progresiva. Para el año 2017, 11.3% del total de la población mexicana (14.5 millones) estaba integrado por adultos mayores de 60 años o más, y se estima que para el 2050 este grupo poblacional representará el 22.5%.

La esperanza de vida en México a los 60 años (22 años) es equiparable a la observada en Europa o Norteamérica. No obstante, una amenaza a la salud y autonomía de los ancianos es la presencia de discapacidad, multimorbilidad y dependencia. En términos de la esperanza de vida saludable, que es el número de años que una persona espera vivir libre de discapacidad, en México es de 67 años, lo que significa que los adultos mayores deberán vivir alrededor de 15 años bajo la carga de la enfermedad y la discapacidad.

En este aumento en el número de adultos mayores, en términos absoluto y relativo, tiene importantes implicaciones, económicas, políticas, sociales y de salud pública. Los problemas de morbilidad crónica, caídas y fracturas, entre otros padecimientos, se asocian con el desarrollo de la discapacidad; y ésta con el aumento en las necesidades de salud de los adultos mayores, tales como la hospitalización, los cuidados a largo plazo, y el incremento de los costos -directos e indirectos- asistenciales.

Debido a las necesidades sociales y de salud que el envejecimiento poblacional genera en México, es que en el Instituto Nacional de Salud Pública se ha generado una Línea de Investigación en Envejecimiento y Salud. Con base en la investigación multidisciplinaria se espera coadyuvar en el entendimiento y la elaboración de propuestas para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, prolongar la esperanza de vida saludable y reducir la dependencia. En particular, se abordan los problemas relacionados con la dependencia (física, psicológica, social y económica), la multimorbilidad, la salud mental (depresión, deterioro cognitivo, y demencias), la presencia de los síndromes geriátricos de sarcopenia y fragilidad, el maltrato y violencia, así como el proceso del envejecimiento en diversos grupos étnicos.

Última actualización:
jueves 17 septiembre 2020 11:52:28 por Webmaster INSP